El ecologista dice que en los últimos 40 años la biodiversidad del planeta se redujo a la mitad
Los océanos aún pueden ser salvados, aseguró el ecologista y oceanógrafo Philippe Cousteau, y explicó que existen los medios para hacerlo y que solo falta voluntad política. El nieto del célebre explorador francés Jacques-Yves Cousteau dijo en una entrevista que en los últimos 40 años la biodiversidad del planeta se redujo a la mitad.
Lidera un proyecto que permitirá evaluar el nivel de contaminación en zonas costeras de toda España, y el estado de afección de 1170 «arrecifes» por basuras marinas
Antes del COVID-19 (ahora ya no decimos antes/después de Cristo), el hecho de llevar la basura a los contenedores era para mí un gran momento de expectación. Debido a la sinrazón de ciertos vecinos no era raro el día en que apareciera basura de todo tipo en los alrededores de los contenedores. Les aseguro que están casi todos los contenedores: el de orgánica, plástico, papel y vidrio. ¡Ah, y tengo que añadir un contenedor de ropa usada! He dicho casi porque hace un tiempo también hubo uno de aceite usado, pero acabaron quitándolo. Bueno, pues continuando con lo que les comento, había veces que aparecían bolsas de ropa por fuera del contenedor (sin estar lleno), bolsas de basura orgánica por fuera: alguna ya abierta por la acción de algún perro. Neveras, lavadoras, muebles desmontados… Un día hasta me encontré una lavadora de carga superior dentro del contenedor de basura orgánica (¡ lo juro por Snoopy!). La mala leche de estas ¿personas? llegaba a tal punto que ponían las bolsas de basura u otros enseres debajo del trasto-pedal que tiene dicho contenedor de orgánica, de tal forma que, cuando lo accionabas, la tapa sólo se habría un fisco, y te las veías y deseabas para poder meter tu bolsa de basura.
Foto: Antonio Tárraga
Durante el momento más duro del confinamiento, pensé que la cosa cambiaria ¡Pues no! Parece que fue un buen momento para hacer reformas en casa: lavabos, bidés, mesas de escritorio, estanterías y electrodomésticos varios aparecían en los días en que tenía que ir a trabajar y pasaba por ahí. Debe ser que desconocen que el Ayuntamiento de La Laguna dispone un servicio gratuito de recogida de enseres y electrodomésticos usados con un número de teléfono (900 102 925) gratuito, al que llamas y te dicen dónde y a qué hora debes dejar el objeto en cuestión.
Foto: Antonio Tárraga
Estas fotos son de hoy (06 de junio de 2020), no hay mucho por fuera, pero es que no debería haber nada. Como hay restos de toda índole, el lugar ya estaba infectado de moscas, por no hablar del olor y, como se aprecia en la foto, hay una parada de guaguas al ladito mismo.
Foto:Antonio Tárraga
A pesar de lo que se esta hablando sobre la interacción humana en la naturaleza, que puede dar lugar a pandemias como la que estamos sufriendo, hay ¿personas? que esto ni les va ni les viene ¿Es que es complicado poner ese bidón de plástico en el contenedor amarillo? ¿Y la ropa en el de ropa usada? ¿ y la orgánica en el gris? ¿Es que son daltónicos, o tienen algún problema de fuerza o agilidad? No, simplemente son, como se dice aquí … ¡Jediondos! (Sí, con jota).
Por si tienen curiosidad, estos contenedores se encuentran en la carretera de Tejina, dirección a Bajamar, después del Km. 13, al pasar la entrada al club náutico siguen unos 300 metros y a mano derecha es la subida a la Urbanización Porlier. Se ven desde la misma carretera.
La violeta de Anaga (Viola anagae) es un endemismo de la isla de Tenerife, presente únicamente en el Macizo de Anaga, Reserva de la Biosfera. Se trata de una planta de pequeño porte, herbácea, con tallos largos, provistos de numerosos estolones que enraízan al tocar el suelo, aspecto que facilita la extensión de esta especie que llega a cubrir amplias superficies.
Viola anagae
Presenta unas flores de color azul-violáceo y con unas zonas blanquecinas recorridas por unas vistosas venillas de color morado, dispuestas al final de finos pedúnculos.
Sus hojas aparecen agrupadas en rosetas en la parte terminal de los tallos; son simples, alternas y pecioladas con dos pequeñas aurículas en la parte posterior. El limbo o lámina tiene una coloración verde-oscura en las hojas más viejas ytonalidad más clara en los brotes tiernos, presentando una llamativa forma acorazonada-orbicular con la base profundamente cordiforme y con el margen suavemente dentado.
Violeta de Anaga. Foto: Damián Esquivel Díaz.
Hábitat
La violeta de Anaga se localiza generalmente en lugares sombríos y húmedos de laurisilva y, sobre todo, en los brezales, donde la influencia de los vientos alisios dejan una mayor precipitación horizontal. También está presente en zonas de laurisilva menos venteadas, situadas a lo largo de algunas pistas y carreteras que recorren la Reserva Natural Integral del Pijaral.
Reserva Natural Integral del Pijaral | Wikipedia
En la actualidad, hay varias poblaciones de este endemismo en diferentes enclaves del Parque Rural de Anaga y de la Reserva Natural Integral del Pijaral. La violeta de Anaga está incluida en el Catálogo Canario de Especies Protegidas, creado por la Ley 4/2010 del 4 de junio, en la categoría de especie de interés para los ecosistemas canarios.
Aplicaciones medicinales
Esta planta ha sido desde antiguo ampliamente cultivada en los parques y jardines, tanto por su fácil reproducción (por semillas y por esquejes) como por la belleza de sus flores y su delicado olor. Precisamente la flor es la parte más utilizada en la farmacopea, empleándose tanto en infusiones como en jarabes.
Las hojas de violeta también han sido utilizadas como emolientes y laxantes e incluso como reactivos químicos y su raíz ha sido empleada en la farmacia clásica como sustituto de la ipecacuana (Cephoelis hipecacuanha), una planta procedente de Brasil que fue ampliamente utilizada en medicina por sus propiedades eméticas (sustancia que sin otro trastorno provoca vómito).
Otras aplicaciones clásicas de la violeta como era para fabricar perfumes, se encuentra hoy en día en desuso, dado el elevado número de pétalos necesarios para obtener una cantidad apreciable de perfume.
Mitos y Leyendas sobre la violeta
Diferentes mitos y leyendas rodean a la violeta. En la antigua Grecia se cuenta que la diosaPerséfoneestaba recogiendo narcisos y violetas cuando fue raptada porHades, dios del Inframundo, y llevada a las regiones infernales. Tal vez, por este motivo, la violeta fue asociada al misterio, y que, junto a los narcisos, se consideraran una puerta al Más Allá. Esta tesis se confirma por el hecho de que en las rosalías romanas (también llamadas violarías) se ofrendaba a los espíritus de los muertos rosas y violetas sobre sus tumbas.
Imagen: Persephone, de Barbara Cooney.
En la antigua Roma se debía su origen en las lágrimas quebrotaron del cielo cuando los dioses crearon las estaciones del año. Cuentan que, después de haber creado el invierno, de un soplo apartaron las nieves y comenzó a nacer la hierba, las aguas de los arroyos empezaron a correr y el sol salió entre las nubes. Ante este espectáculo, los dioses comenzaron a llorar de alegría y sus lagrimas cayeron sobre la tierra brotando en su lugar las violetas. Por eso, también se las conoce como “Lágrimas de los dioses”.
Una bella leyenda para una bella flor. ¿No les parece?
Ya hemos hablado de cómo, mientras miles de canarios se encerraban en casa a resguardo del virus y empezaban a ver la vida desde ventanas y balcones, fuera, la naturaleza se tomaba un respiro, dejándonos imágenes insólitas.
Vista del Teide, al atardecer, con las cumbres de La Palma al fondo EFE
Con la desescalada, tras disminuir el estado de alarma por lapandemia, la Agencia EFE ha podido acercase a algunos de nuestros lugares más hermosos, proporcionándonos fotografías como las que mostramos. La imagen del Teide, en Tenerife, durante el confinamiento es similar a cuando se decidió en 1954 declararlo Parque Nacional: un espacio donde la naturaleza crece y vive en soledad.
Un tajinaste rojo, con el volcán detrás, en el Parque Nacional de Las Cañadas del Teide EFE
Se ven halcones, normalmente esquivos, volando por el lugar; pinzones azules moviéndose más allá de su zona de vuelo, los pinares, y bisbitas camineros, pequeños pájaros endémicos de las islas de la Macaronesia al que el confinamiento humano les ha dado confianza para andar a sus anchas por el parque.
Pinzón azul de Tenerife | seo.org
Desde El Fisgón creemos necesario que haya en estos espacios más zonas amplias protegidas, donde las especies menos adaptadas al ser humano puedan vivir con cierta tranquilidad.
Es maravilloso ver cómo se comporta la naturaleza sin zapatos que la pisen
La pandemia del COVID-19 nos está dejando imágenes insólitas en muchos lugares del mundo, entre ellas la de nuestras playas, que han cambiado su imagen habitual de toallas y sombrillas por un rostro más amable, el de nuestra flora autóctona.
Es sorprendente ver cómo la naturaleza se abre paso, osada y casi a hurtadillas decualquier caminante solitario. Así, es posible encontrarse con ejemplares en los que normalmente no reparamos, auténticos supervivientes de zapatillas, cholas, balones…, de nosotros mismos como personas.
Uno de estos supervivientes tozudos es la Astydamia latifolia, una especie nativa en las Islas Canarias, que suele darse en ambientes costeros y rocosos. Se trata de una planta bianual o perenne, con tallos y hojas carnosas, de color verde claro hasta verde glauco, que se conoce como «lechuga o acelga de mar«, tanto por su apariencia como por crecer en zonas de alta salinidad.
Nominación
Astydamia: género dedicado a la ninfa Astydamia, hija de Oceanus. Tiene sentido, ya que la planta crece en las cercanías del mar. latifolia: procede del latín latus, que significa «ancho», y folius, que significa «hoja», es decir, planta con hojas anchas.
Usos
Es una planta comestible, con alto contenido enVitamina C. Se dice que los marineros que pasaban por Canarias recalaban en nuestras costas en busca de esta planta para suplir las carencias alimenticias de la dieta pobre que llevaban, debido a que no existían los actuales métodos de conservación de los alimentos. Sus principales compuestos activos son el apiol, la miristicina y los aceites esenciales.
Otro tipos de ejemplares que sumamos a la categoría de «supervivientes» son las especies de Cosco(Mesembryanthemum nodiflorum), que adornan la orilla de nuestras playas. Se trata de una planta pequeña con hojas finas, carnosas y cilíndricas, inicialmente verdes, aunque luego se tornan rojizas. Lo más llamativo de esta planta son sus flores blancas, también muy pequeñas, de tan sólo 1 cm de diámetro, pero francamente preciosas.
Usos y aplicaciones:
Obtención de sosa para elaborar jabón. Alimento, de sus semillas se elaboraban tortas y sobre todo gofio.
Los campesinos majoreros tradicionalmente la han recolectado con una doble finalidad. Por un lado servía como barrilla que se exportaba para usarse en la fabricación de jabón y para ello los campesinos, una vez seca la planta, la quemaban , compactándose las cenizas en lo que se llamaba la piedra de barrilla que se exportaba fundamentalmente a Inglaterra.
Por otro lado, se recogían la semillas de la planta que se utilizaban como alimento fabricándose un gofio , algo salado, pero muy codiciado por sus cualidades nutritivas. Para su elaboración, una vez seca la planta, se llevaba a los “lavaderos”, u oquedades naturales de las rocas en las costas, donde se removía en el agua marina. Con ello las vainas se abrían y las semillas flotaban en los charcos facilitándose así su recogida. Una vez tostadas, las semillas se pasaban por el molino de mano, útil especialmente codiciado en las tareas domésticas de toda Canarias, y el gofio obtenido calmaba el hambre y alimentaba, por lo que gracias a él durante siglos la población ha podido subsistir en la isla, sobre todo en las épocas de hambrunas.
Fotografías tomadas por los autores
Indiferente a nuestro confinamiento, la naturaleza ha comenzado a recuperar lo que es suyo.
Ahora empiezo a entender por qué me entusiasma el sonido de los pájaros...
Yo, que ahora vivo en La Punta del Hidalgo (Tenerife), contemplo por las mañanas un drago (Dracaena Draco) que se encuentra frente a mi casa y en el que habita una gran familia de chiviches (mosquitero canario).
(Phylloscopus canariensis) conocido popularmente como Chiviche o Chivichí. Se trata de un mosquitero endémico de las Islas Canarias occidentales.
Una afición, además de oírlos en un concierto mientras me preparo un café, es abrir la puerta y ver cómo recogen los frutos anaranjados que generosamente expulsa este hermoso ejemplar.
Dracaena Draco
Mi padre, ayer, 16 de mayo de 2020, me envió un mensaje que ponía «los pájaros ya no cantan«. Él, que cada mañana se preparaba un cafecito muy temprano (ahora entiendo por qué lo hago yo) y se sentaba en el comedor de su casa cada día en un ritual que ahora ha desaparecido, ya no escucha el dulce sonido porque en el árbol junto a su casa habita una comunidad o colonia de cotorras Kramer. Mi padre está triste y, a veces, le sale un grado de enfado, ya que no entiende por qué su alegría en el barrio de toda la vida -el coro de los canarios, capirotes o mirlos de cada mañana-, ahora ya no está. Su angustia se ha duplicado con la situación de esta pandemia del COVID-19.
Cotorras Kramer. Foto Valentín Ubalgo García Guadalupe
Creo que es una grave amenaza que estos ejemplares se introduzcan y generen desequilibrios en nuestro medio natural. Pongamos como ejemplo al Parque Rural de Anaga, declarado Reserva de la Biosfera en 2015 ¡No me quiero ni imaginar! es muy preocupante. No olvidemos tampoco que las cotorras Kramer están incluidas en el catálogo de especies exóticas invasoras y, si han podido con los pájaros que habitan en el barrio, pueden llegar a todas partes.
Cotorras Kramer.Foto Valentín Ubalgo García Guadalupe
En otro momento me centraré en la captura de estas aves, en su origen, en el tráfico y comercialización, ahora el tirón de orejas es para los irresponsables que se han aburrido -como siempre pasa- y las han soltado deliberadamente, o ¿se les han escapado?
Quisiera, si me leen los de la Fundación Neotrópico, que hacen una gran labor trasladando las cotorras Kramer a sus instalaciones sin sacrificarlas, que, por favor, le devuelvan a mi padre la sonrisa con el sonido que desde pequeño se ha criado, el sonido de los pájaros, y más en estos tiempo tan difíciles de llevar.
Termino recordando al poeta Miguel Hernández, que murió en prisión y escribió «El gorrión y el prisionero» (Cuento inconcluso) y que comienza diciendo «los gorriones son los niños del aire».
Unos días antes de que empezara todo esto del COVID-19, necesitaba unas hojillas de repuesto para mi maquinilla de afeitar, por lo que, aprovechando que estaba en un supermercado, compré un recambio.
Foto: Antonio Tárraga
Esto es lo que compré. Seis recambios, en dos blister cuya capacidad es de cinco, pero ocupados con tres cada uno. Y digo yo: ¿ Por qué no en un blister de a seis directamente? Si es por marketing no lo veo… Lo que si veo es un despilfarro en materias primas a la hora de elaborar un blister de más. Parece una cosa sin importancia, pero si sumamos el conjunto: ¿Cuánto plástico superfluo se elabora? ¿optimización de recursos? Antes esta marca vendía los recambios de a cinco o en múltiplos de cinco, y el envoltorio además era de cartón. ¿Qué ha cambiado?
Como no hay mal que por bien no venga, me doy cuenta también que los cabezales son de plástico recubriendo o soportando las hojillas de afeitar, (y que no son nada baratos). Es hora de buscar alternativas: Navajas de afeitar como antaño, o esas maquinillas de afeitar de una hoja en las que sólo se cambiaba la hojilla. Sin plástico… ¿Alguien me puede dar alguna recomendación? Gracias de antemano y recuerden que pequeñas gotas de agua hacen un océano…
Esto es lo que hemos podido observar en nuestro primer día de la fase uno: el camino de Punta Hidalgo hacia la Ermita San Juanito prácticamente vacío de vehículos aparcados o circulando de un sentido a otro. Vacío también de autocaravanas, furgonetas camperizadas o de otro tipo. Esta zona que antes de la pandemia estaba sufriendo cada vez más la presión humana, hoy se presentaba más recuperada, tranquila y espectacular.
En el Fisgón no es que estemos en contra de este tipo de actividades al aire libre. Pero es cierto que la mayoría de los vehículos que se observaban suelen ser bastante viejos, y no era sorprendente encontrarse con manchas de aceite una vez desalojado el estacionamiento.
Por no hablar de esa clase de individuos irrespetuosos con el medio ambiente que abandonaban su basura en el mismo lugar, a pesar de los contenedores que se hayan en la zona. Todo esto se agrava al llegar los meses de verano, debido a los vehículos aparcados o acampados en ambos márgenes del camino, (en la parte más ancha, claro está). Esto acaba dificultando el paso de peatones y de deportistas que utilizan la zona para sus quehaceres.
Camino Punta del HidalgoFaro Punta del Hidalgo
Conforme avanzaba la tarde, ya se observaba algún vehículo que otro. Y nos preguntamos: ¿ después de tanto tiempo de confinamiento, lo que más apetece es coger el coche para observar el mar sin bajarnos de él, o llegar hasta dónde el vehículo no pueda ya transitar?
Un consejo:prueben a aparcar el coche en el asfalto, bájense de él, caminen (es fácil, se trata de ir poniendo un pie delante del otro alternativamente, notarán que se desplazan) respiren el aire del mar sin el aditivo de su motor de combustión. Escuchen el ruido del oleaje, del viento sin el impedimento de su equipo de música… Y disfruten.
Tras la reducción de ocho por ciento en la emisión de dióxido de carbono en todo el planeta, registrada en los primeros cuatro meses de 2020 por el confinamiento internacional que generó la pandemia de COVID-19, el Centro Internacional para estudio del Cambio Climático (CICERO por sus siglas en inglés), con sede en Noruega, dijo que esta circunstancia, única e irrepetible, puede ayudar a reencauzar algunas tareas industriales y modificar la inercia que actualmente conduce al planeta a una elevación sin control de la temperatura.
“Existe un fuerte vínculo entre la actividad económica y las emisiones mundiales de dióxido de carbono, debido al predominio de las fuentes de energía de combustibles fósiles. Este acoplamiento sugiere que podríamos estar en una sorpresa inesperada debido a la pandemia de coronavirus: una desaceleración de las emisiones de dióxido de carbono debido a la reducción del consumo de energía”, explicó el Centro CICERO.
Para Mikhail Bakhtin, as festividades "são uma forma primordial, marcante, da civilização humana", logo, a festa, o carnaval e a cidade, são convidados especiais deste espaço.